UNA RESPUESTA A LOS CONFLICTOS DE LOS CORINTIOS

Por Joel Josué Rivera Alvarez

Introducción

Este ensayo presento una respuesta a cinco problemas presentados en la iglesia de Corintios. El ensayo tiene el objetivo de presentar la solución o consejo de Pablo a los conflictos presentados. Además de presentar la especulación de lo que pudo haber sucedido si la iglesia no seguía las instrucciones recomendadas.

Divisiones en la Iglesia

La iglesia de Corintios después de la partida de Pablo comenzó a dividirse por grupos. Estos grupos se debían a sus favoritismos por los obreros de la viña del Señor. Ante este comportamiento Pablo responde “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones…” 1 Corintios 3.3. Utilizaron a los siervos del Señor para sus divisiones inmaduras. En sus antiguos estilos de vida era común que se dividan por grupos de pensadores, pero en Cristo no es así. Ellos estaban acostumbrados a estos debates y divisiones en Cristo debían estar unidos. Pablo les aconseja “ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios 1 Corintios 3.21-23. Pablo les enseña que ellos solamente son colaboradores con Dios. El único digno de merecer toda gloria es él. Dios se encarga de dar crecimiento y fruto a todo el trabajo de los obreros.

Lo Que Pudo Haber Pasado

Jesús enseño en una ocasión “si un reino esta divido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer” Marcos 3.24. En Corintios existían mas problemas aparte de estas disputas, pero no se podrían solucionar sin tener primero unidad. En el caso que la iglesia no diera un fin a este problema los otros problemas empeorarían. Si ellos ignoraban las indicaciones de Pablo probablemente la iglesia se hubiera diseminado.

Walvoord escribe “la iglesia local puede llegar a tener una estructura tan frágil, que provoque su caída total o que exista de nombre solamente, que quede destruida. Pablo no deseaba que eso sucediera a la iglesia en Corinto” (1996, 22). La iglesia como un cuerpo necesita trabajar unida para su perfecto funcionamiento. Estas disensiones solo enfermaban el cuerpo llevándolo a una posible destrucción.

Inmoralidad Sexual en General

Los pecados sexuales son acusados por Pablo de forma especial. El escribe “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca” 1 Corintios 6.18. Los pecados sexuales son actos contra el mismo templo de Dios. El apóstol apela a la conciencia de los Corintios sobre su nueva vida en Cristo. Estas cosas eran comunes en su antigua vida, pero ahora son nuevas criaturas 1 Corintios 5.17. Así como el creyente es un templo del Espíritu la iglesia es el cuerpo de Cristo. La exhortación sobre este pecado en la congregación tiene implicaciones serias sobre el testimonio de la iglesia. No es un pecado que se pueda tomar con liviandad. El escribe “… ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?” 1 Corintios 5.6. La tolerancia no solo es un daño para el individuo sino para el testimonio de toda la congregación. “La indiferencia ante el peligro en que está un hermano que va rumbo al infierno socavaría el fundamento mismo de la congregación” (Toppe 1998, 54).

Lo Que Pudo Haber Pasado

Si la iglesia no atendía con diligencia los problemas inmorales tendrían tres consecuencias. En primer lugar, los individuos involucrados estarían en grave peligro de perder su salvación. Sobre esto Pablo escribe “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” 1

Corintios 6.9-10. En segundo lugar, el pecado tiene una influencia poderosa donde esta presente. Muchos hermanos se verían tentados a imitar esta conducta. La negligencia en la iglesia podría traer un desenfreno en sus miembros. En tercer lugar, la iglesia perdería el testimonio en el mundo. La congregación dejaría de ser luz y sal en la ciudad de Corintios y solo serían una religión más en la ciudad.

Comida Sacrificada a los Ídolos

En la ciudad de Corintios el paganismo era tan importante como el comercio que se realizaba. Muchos de los alimentos que se vendían en los mercados eran primero ofrecido a los dioses. Algunos cristianos compraban sus alimentos y con el conocimiento del Dios verdadero comían bendiciendo al Señor. No obstante, para algunos cristianos hacer esto era una ofensa al Señor. La diferencia entre estos dos grupos de creyentes era la conciencia y el conocimiento. Para los que comían la comida del mercado no consideraban como algo real a los dioses de la ciudad. En cambio, para los otros comer significaba rendirles culto y adoración. Pablo atendió este problema con el siguiente consejo “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” 1 Corintios 8.13. Sobre la base del amor Pablo exhorta a no herir a los débiles en la fe. El no condena el comer lo vendido en los mercados sino ser piedra de tropiezo a los demás. En cuanto a los alimentos él escribe “Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos” 1 Corintios 8.8. Por lo tanto, el aconseja a los fuertes a no usar su libertad para ser tropiezo a los débiles 1 Corintios 8.9.

Lo Que Pudo Haber Pasado

Jesús enseño “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar” Mateo 18.6. “Es pecado ser indiferente y arrogante ante la necesidad de los cristianos más débiles, no sólo contra ellos sino también contra Cristo, de cuyo cuerpo son miembros” (Walvoord 1996, 35). Si los Corintios ignoraban el consejo de Pablo dañarían a sus hermanos espiritualmente. Además, ellos mismos estarían en problemas delante del Señor por dañar el cuerpo. La conciencia de los hermanos débiles podría dañarse o cauterizarse por el ejemplo de los fuertes. Los resultados de desobedecer a el consejo seria dañar el cuerpo de Cristo.

Incorrecciones Respecto a la Cena del Señor

La cena del Señor es un momento de honra y reflexión sobre la crucifixión de Cristo. Además, es un momento en que la iglesia se reúne en amor fraternal para adorar al Señor. En Corintios estos aspectos se estaban perdiendo debido a las divisiones en la congregación. Pablo describe el problema “… no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. Pues, en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones” 1 Corintios 17-18. Ellos realizaban la cena en un desorden. Muchos comían por su cuenta sin esperar a los demás y otros aun se embriagaban con el vino. La exhortación es seria “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor” 1 Corintios 11.27. Él les exhorta a tomar respeto y reverencia de la cena del Señor. Además de esperar a los demás hermanos para comer juntos. Despreciar a los hermanos no traía ninguna honra a Cristo pues ellos eran el cuerpo del Señor. Él les exhorta a hacer todo en orden y amor por respeto a Cristo.

Lo Que Pudo Haber Pasado

“El apóstol estaba dirigiéndose a los cristianos y les advierte que estén alerta ante los juicios temporales con que Dios corrige a sus siervos que le ofenden” (Henry 2003, 912). Si ellos ignoraban las indicaciones de Pablo tendrían juicio sobre ellos. Pablo escribe “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.” 1 Corintios 11.27. La culpa y una disciplina de Dios sería el resultado de menospreciar la santa cena. También las divisiones y desprecios a los demás hermanos traerían más consecuencias a la congregación. Esto podría causar que muchos abandonen el camino de la fe.

Malentendidos Relacionados Con La Resurrección de Cristo y de los Muertos

Pablo escribió “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe” 1 Corintios 15.12-14. Algunos Corintios estaban negando una futura resurrección. Muchos por sus trasfondos en la filosofía comenzaron a abandonar lo que Pablo les había enseñado en cuanto a la resurrección. Lo cual es paradójico porque la base del evangelio es la resurrección de Cristo. No se puede confesar la resurrección de Cristo y rechazar la de aquellos que esperan en él. Hoover escribe “la fe en una resurrección futura y en el triunfo final absoluto del reino de Dios nos inspira a vivir por Cristo, a trabajar por él, y aun a sufrir por causa de su reino” (2010, 185). Pablo les exhorta a comprender lo peligroso de estas declaraciones en cuanto a la fe cristiana. Todo es en vano si no existe la resurrección. Pablo les alienta a no desmayar y seguir trabajando para el Señor. “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” 1 Corintios 15.58.

Lo Que Pudo Haber pasado

Si la iglesia seguía negando este evento de la resurrección podrían terminar apostatando de la fe. Lo que se cree influye como se vive. Pablo escribió “…Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos” 1 Corintios 15.32. Esta errónea creencia pudo haber llevado a muchos a pensar de esta forma. Si no existía una futura vida eterna es mejor disfrutar del presente. Esto llevaría a la iglesia a un desvío de la fe genuina. El testimonio y mensaje de la congregación seria totalmente vano.

Resumen

La iglesia de Corintios después de la partida de Pablo comenzó a dividirse por grupos. Estos grupos se debían a sus favoritismos por los obreros de la viña del Señor. . Pablo les aconseja “ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios 1 Corintios 3.21-23. Pablo les enseña que ellos solamente son colaboradores con Dios. El único digno de merecer toda gloria es él. Los pecados sexuales son acusados por Pablo de forma especial. El escribe “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca” 1 Corintios 6.18. Los pecados sexuales son actos contra el mismo templo de Dios. El apóstol apela a la conciencia de los Corintios sobre su nueva vida en Cristo. Estas cosas eran comunes en su antigua vida, pero ahora son nuevas criaturas 1 Corintios 5.17. Así como el creyente es un templo del Espíritu la iglesia es el cuerpo de Cristo. En la ciudad de Corintios el paganismo era tan importante como el comercio que se realizaba. Mucho de los alimentos que se vendían en los mercados eran primero ofrecido a los dioses. Algunos cristianos compraban sus alimentos y con el conocimiento del Dios verdadero comían bendiciendo al Señor. No obstante, para algunos cristianos hacer esto era una ofensa al Señor. La diferencia entre estos dos grupos de creyentes era la conciencia y el conocimiento. Para los que comían la comida del mercado no consideraban como algo real a los dioses de la ciudad. En cambio, para los otros comer significaba rendirles culto y adoración. Pablo atendió este problema con el siguiente consejo “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” 1 Corintios 8.13. Sobre la base del amor Pablo exhorta a no herir a los débiles en la fe. La cena del Señor es un momento de honra y reflexión sobre la crucifixión de Cristo. Además, es un momento en que la iglesia se reúne en amor fraternal para adorar al Señor. En Corintios estos aspectos se estaban perdiendo debido a las divisiones en la congregación. Pablo describe el problema “… no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. Pues, en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones” 1 Corintios 17-18. Ellos realizaban la cena en un desorden. Muchos comían por su cuenta sin esperar a los demás y otros aún se embriagaban con el vino. La exhortación es seria “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor” 1 Corintios 11.27. Él les exhorta a tomar respeto y reverencia de la cena del Señor. Pablo escribió “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe” 1 Corintios 15.12-14. Algunos Corintios estaban negando una futura resurrección. Muchos por sus trasfondos en la filosofía comenzaron a abandonar lo que Pablo les había enseñado en cuanto a la resurrección. Lo cual es paradójico porque la base del evangelio es la resurrección de Cristo. No se puede confesar la resurrección de Cristo y rechazar la de aquellos que esperan en él. Hoover escribe “la fe en una resurrección futura y en el triunfo final absoluto del reino de Dios nos inspira a vivir por Cristo, a trabajar por él, y aun a sufrir por causa de su reino” (2010, 185).

Conclusión

Pablo respondió con a cada problema con el consejo del Señor. Divisiones en la iglesia problemas de conciencia inmoralidad culto y doctrina reciben corrección. La iglesia ha heredado este consejo a través de la biblia. La iglesia presenta estos problemas de forma similar en la actualidad. En 1 de Corintios se encuentran pautas para responder a estos conflictos. El pueblo del Señor hasta el retorno del rey seguirá luchando con diversas dificultades. El Espíritu Santo ha proveído a la iglesia respuestas a estas adversidades. Es responsabilidad de la iglesia a pesar de sus imperfecciones caminar en la voluntad de Dios. La iglesia en Corintios supero estos problemas obedeciendo el consejo del Señor. La desobediencia continua lleva a la destrucción. Fiel es el Señor que promete ayudar a su pueblo en medio de sus flaquezas. La iglesia debe tener los oídos atentos a lo que el Espíritu instruya a la iglesia.

Bibliografía

Hoover, Reginald. 2010. Las Cartas a los Corintios: libro de texto de estudio independiente. Springfield, Missouri: Global University.

Henry, Matthew. 2003. Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. Miami: Editorial Unilit.

Toppe, Carleton A. 1998. 1 Corintios La Biblia Popular. Milwaukee, WI: Editorial Northwestern.

Walvoord, John F. 1996 El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Nuevo Testamento, tomo 3: 1 Corintios-Filemón. Puebla, México: Ediciones Las Américas

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