¿Esta explícito en las Escrituras que el Anticristo firmará un acuerdo de paz que involucra a Israel y los árabes (palestinos, específicamente)?

Los versos que más se suelen usar son Daniel 9:27 y 1 Tesalonicenses 5:3. Sin embargo, una buena exégesis del texto nos puede conducir a otra conclusión. Compartiré dos comentarios exegéticos que tiene una opinión peculiar.

Charles Wanamaker comenta sobre 1 Tesalonicenses 5:3: «La imaginería de este versículo intensifica la naturaleza ominosa de la parusía, o día del Señor: ὅταν λέγωσιν, Εἰρήνη καὶ ἀσφάλεια, τότε αἰφνίδιος αὐτοῖς ἐφίσταται ὄλεθρος ὥσπερ ἡ ὠδὶν τῇ ἐν γαστρὶ ἐχούσῃ, καὶ οὐ μὴ ἐκφύγωσιν (“cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente, como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán”). A esta afirmación se le ha reconocido cierta cualidad proverbial (p. ej., Best, 207; R. F. Collins, “Tradition”, 336). El contenido de la misma sugiere que podría haber surgido en un entorno apocalíptico (Rigaux, “Tradition et Rédaction”, 325). La formulación sin duda no es típica de Pablo. Los términos ἀσφάλεια (“seguridad”), αἰφνίδιος (“repentinamente”) y ἐφίσταται (“viene”) son hápax legómena en sus escritos. Además, el sustantivo εἰρήνη (“paz”), que por lo general tiene un significado religioso en Pablo, es semejante a “seguridad” y no tiene un sentido religioso en este versículo. Otra cosa que resulta rara en Pablo es la forma impersonal en que se utiliza el verbo λέγωσιν (“digan”). En razón de esto, Rigaux (op. cit., 325) llega a la conclusión de que 5:3 tiene un origen apocalíptico porque el uso impersonal del verbo es característico del estilo apocalíptico (cf. Lc. 17:26s. par. Mt. 24:37–39). Observa asimismo, tanto en 5:3 como en el material apocalíptico de Lc. 21:34–36, una correspondencia entre el carácter repentino de la venida de Cristo y la necesidad de escapar de lo que va a ocurrir” (2018: 179-180).

También es posible que esta afirmación tenga una intertextualidad con el AT. Por eso Wanameker afirma: «El concepto de la falsa proclamación de paz, aunque no es estrictamente apocalíptico, se remonta a los profetas veterotestamentarios, que atribuían esta proclamación a los falsos profetas que anunciaban paz cuando Dios estaba a punto de descargar sobre ellos y sobre su sociedad la fuerza destructiva de su juicio divino (Jer. 6:14s.; Ez. 13:10–16). Esa misma idea está presente aquí. Pablo declara que cuando la gente hable de una época de paz y de seguridad como si todo estuviera bien, “entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente”, y añade en forma enfática que “no escaparán” (Ibíd.).

Posiblemente el verso más dominante sea el de Daniel, que abarca las 70 semanas proféticas. En la última semana se habla de un pacto (se confirmará un acuerdo, lit.) No obstante, el texto no dice explícitamente que tipo de «pacto» es. Por eso las conclusiones pueden ser variadas; algunos afirma que es un «acuerdo de protección (o de paz)» (Miller 2022; cf. [¿Ez 38:8–13?]). Si nos limitamos al texto puede surgir una opinión más viable tal como afirma Paul Tanner:

«El hecho de que finalmente “ponga fin a los sacrificios y ofrendas” sugiere que este pacto tiene algo que ver con la antigua ley mosaica. Si el propósito del anticristo es disfrazarse y engañar al pueblo judío para que piense que es el verdadero Mesías, entonces tiene sentido que este bᵊrîṯ de Da 9:27 esté relacionado con la ley mosaica» (2021).

Tanner de forma exegética comenta el texto: «Da 9:27 se traduce a menudo para decir que “hará un pacto firme/fuerte”, o “confirmará un pacto”. El texto hebreo real es הִגְבִ֥יר בְִּרִ֥ית (hig̱bîr bᵊrîṯ). Esta es la única vez en todo el AT que el verbo גָּבַר (gāḇar) ocurre con el sustantivo בְִּרִ֥ית (bᵊrîṯ). Además, el verbo gāḇar en este versículo está en la raíz hipʿil, lo que hace que esta construcción sea aún más singular, ya que la hipʿil de gāḇar solo se da en otra ocasión, concretamente en Sal 12:5 (Esp. 12:4). En ese caso, la mayoría de las traducciones tienen algo así como “con nuestra lengua prevaleceremos”, aunque esto proporciona poca información para Da 9:27. En general, la raíz Hipʿil es un causativo de la raíz Qal. En la raíz Qal, gāḇar significa “ser fuerte, ser poderoso o prevalecer” (BDB, 149d). Una búsqueda de todas las ocurrencias de gāḇar en la raíz Qal (17× en el AT) revela que también puede significar “superar” (una vez, Gn 49:26) o “ser grande” (4×). El Hipʿil de gāḇar en Da 9:27, entonces, podría significar algo así como “hará que un pacto sea fuerte o grande para los muchos”. Esto no parece prestar apoyo a la idea de que el pacto en sí sea “fuerte”, y mucho menos que él “confirme” el pacto. Más bien, la idea parece ser que él establece fuertemente un pacto con los muchos, o tal vez que hace cumplir un pacto (hace que prevalezca o sea vinculante). Esto recibe cierto apoyo de la LXXθ, δυναμώσει διαθήκην (dunamōsei diathēkēn), “fortalecerá un pacto”.

A la luz de la pista contextual sobre el “sacrificio y la ofrenda”, las palabras הִגְבּ֥יר כְִּרִ֥ית (hig̱bîr bᵊrîṯ) se entienden mejor en el sentido de que el anticristo se hará pasar por un falso mesías que engaña a Israel (al menos al principio) y hace prevalecer el pacto mosaico en la tierra (es decir, lo hace cumplir). En realidad, la expectativa en la escatología judía ortodoxa es que el Mesías mantendrá la ley mosaica y dará paso a una era de justicia» (Ibíd).

Compartiendo estos comentarios y dialogando con ellos, se puede observar la dificultad de ambos textos. El paralelismo no están claro como muchos afirman. Tampoco se puede negar que ambos textos están dentro de la estructura del día del Señor. Esto implica que están conectados de cierta manera. Pero, posiblemente la «paz y seguridad» no sean un tipo de acuerdo u pacto. Como se observo anteriormente, la actitud de las personas previo a la llegada del día del Señor será de cierta paz y tranquilidad (confianza y seguridad en ellos mismos). Ciertamente el día del Señor traerá los juicios que serán como «dolores de partes» (es decir, principios de dolores, cf. Mt 24; Mr 13). El día del Señor llegará como un lazo (Lc 21:35); por eso nuestra actitud debe ser diferente a los del mundo, debemos ser vigilantes (1 Ts 5:1–11), y esto es más importante de que descifrar que tipo de pacto se dará en el futuro y quién será el personaje escatológico que vendrá.

Recordemos lo más importante: El Señor vendrá a reinar con su pueblo. Los redimidos del Cordero vencerán. ¡Maranatha!

— A. Velázquez

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